Entrevistado por Diari de Tarragona

Hace unos días me entrevistó el periodista Javier Díaz Plaza para el "Diari de Tarragona", la entrevista se publicó este sábado día 5 de enero. Os pongo el enlace para la descarga y transcribo la entrevista. En Abril de 2007 también se me entrevistó después de participar en el Campeonato Mundial de Memoria Rápida, se me dedicó la contraportada, pongo también el enlace para descargar y transcribo también la entrevista:

JOSÉ MARÍA BEA MENTALISTA
‘Hay números para memorizar por todas partes’

POR JAVIER DÍAZ PLAZA

El tarraconense José María Bea, de 27 años, quedó octavo en el Campeonato Internacional de Memoria Rápida celebrado el 22 de diciembre en Madrid. Es el mejor memorizador catalán y puede presumir de ser Maestro Internacional, una de las máximas distinciones a nivel mundial.

¿Cómo se consigue tener una memoria de elefante?
La memoria se mejora. Es cuestión de entrenar y practicar. Como en cualquier especialidad, existen técnicas con las que se pueden conseguir resultados sorprendentes.

¿Cómo se vive un campeonato de este tipo desde dentro?
Es difícil de explicar. Las pruebas son muy cortas, algunas duran sólo un segundo. La concentración es máxima, da la sensación de que se dilata el tiempo. Sorprende la cantidad de cosas que se pueden hacer en tan poco tiempo.

¿En qué prueba se sintió más cómodo?
En la de memorizar números en cuatro segundos. Memoricé 20. Sin embargo, no me fue bien la prueba de memorizar binarios en un segundo, que curiosamente es la que mejor llevo.

¿Qué tipo de preparación llevó a cabo antes del campeonato?
Todos los memorizadores utilizamos códigos para poder memorizar, transformamos los números binarios o las figuras de colores en palabras. Para obtener un buen resultado hay que ser muy rápido. Es importante la autoestima y la confianza en uno mismo.

¿Se necesitan muchas horas de entrenamiento?
Se requiere mucha constancia. No es necesario entrenar muchas horas, pero sí hacerlo unos minutos cada día. Cualquier situación es buena para memorizar. Hay números para memorizar por todas partes: matrículas de coches, teléfonos…

¿Cómo le vino esta afición?
Desde pequeño es un tema que siempre me ha gustado. Aprendí a memorizar listas de palabras y algunas técnicas por mi cuenta. El punto de inflexión fue cuando leí el libro Desarrolla una mente prodigiosa, de Ramón Campayo.

¿Y a partir de ahí?
Hice un curso en Madrid que imparte él y varios cursos suyos online. Después empecé a entrenar y a colaborar en la organización de campeonatos.

Su ‘maestro’ es Ramón Campayo...
Con él he podido profundizar en este mundo. Es campeón del mundo en memoria rápida y posee varios récords, como memorizar 100 números en 50 segundos.

¿Cree que aún le queda mucho por mejorar?
De eso estoy seguro, cada vez hago mejores marcas y eso es signo de que se puede seguir mejorando.

¿Cuáles son sus objetivos para el 2008?
Conseguir la máxima distinción en memoria: el título de Gran Maestro en memoria rápida.


(A continuación entrevista publicada en Abril)

‘Entrenando 90 minutos lees tres veces más rápido’


POR MIQUEL CODOLAR

Sencilla y humilde memoria de elefante
En el último campeonato mundial de memoria rápida Bea quedó séptimo, posición que le dio el título de Maestro Internacional en Memoria Rápida. Asegura que es capaz de leer 1100 palabras por minuto (lo normal ronda las 200). Su afición a la memoria empezó en abril de 2005, cuando se apuntó a un curso de lectura rápida y técnicas de estudio con Ramón Campayo, el campeón mundial en memorización y lectura rápida. Lo hizo para mejorar en los estudios.


¿Un listo nace o se hace?
La memoria se mejora muchísimo con la técnica. Uno ve el campeonato y piensa esta gente son extraterrestres. Cualquiera puede memorizar cualquier información, pero hay que saber cómo hacerlo.

No me lo creo.
Es muy espectacular, por ejemplo, ver cómo alguien memoriza quince figuras distintas con distintos colores por orden. Las primeras aparecen dos segundos, pero cada vez pasan más rápido. Al final, solo permanecen 0,4 segundos en la pantalla. Sin técnica no se puede. Una persona normal memoriza cinco colores, sin formas.

Supongo que estas técnicas son un secreto profesional que debe tener bien guardado.
¡Qué va!

Pues cuente cuente.
Me aparecen, por ejemplo, números binarios. En un segundo salen 32 y tienes que memorizarlos. Yo transformo los unos y ceros en palabras porque una palabra me la puedo imaginar, pero un número no. Hay que ser muy rápido, pero con el entrenamiento se consigue mejorar muchísimo.

Así, con la técnica no basta.
Se trata de un 50 por ciento de aptitud y otro 50 por ciento de actitud. Una prueba de la importancia de la técnica es el mismo campeonato. Ramon Campayo, el responsable de la academia a la que fui, quedó primero. Su mujer, segunda. Los ocho primeros clasificados fueron alumnos suyos.

¿Decía que una palabra es mejor que un número para memorizar?
Por ejemplo, y siguiendo con el ejercicio de las figuras, pueden darse 80 combinaciones. Pues convierto en una palabra cada una.

¿Cómo se acuerda de ello?.
Lo que pasa es que la gente no sabe memorizar. No se trata de repetirlo. Me imagino una historia, con cosas que me sorprenden. Si me sorprende me acordaré. Todo el mundo recuerda qué hacía cuando el atentado de las torres gemelas. Pues lo que hago es eso, asociar palabras de manera que me sorprenda.

Pongamos por ejemplo que le aparece un cuadrado amarillo.
Es un coco en mi código. Amarillo sería una ce, y el cuadrado otra ce. Ya veo el coco perfectamente. Lo puedo imaginar, lo puedo tocar, lo siento. Si me aparece un loro, un pentágono negro, me imaginaré, por ejemplo, que el coco cae al loro. Así imagino historias inverosímiles que recuerdo sin esfuerzo.

Esa historia se me olvidaría.
Lo que hace la gente es leer lo muchas veces. Yo me he imaginado una historia inverosímil, rápidamente. Como leo rápido y memorizo fácilmente, dedico mucho menos rato que cualquier persona. Si lo repaso un poco mañana, lo recordaré perfectamente.

¿Ahora se acordaría de las historias del concurso?
Cuando entreno hago muchas, al coco ya le ha pasado de todo. Pero cuando termino una historia intento no volver a pensar en ello, olvidarla, que también es difícil.

¿Este tipo de memorización la usó en los estudios?
Claro.No solo se puede recordar, sino que puedes estudiar sin necesidad de libros. Cuando me voy a la cama o espero un autobús recuerdo las historias, y además de esta manera me divierto.

Hay internet y calculadoras. ¿Por qué memorizar?

Si nos ponemos así, las tablas de multiplicar o hacer deporte teniendo coches también es absurdo. Es sano, entrenando me estoy fortaleciendo tanto con la mente como con el deporte. Las capacidades de la mente, tristemente, se desarrollan muy poco.

Usted también lee rápido.

Está relacionado con el campeonato, debes leer los números rápido. No te lo vas a creer, pero en una hora o hora y media de entrenamiento triplicas la velocidad de lectura entendiendo lo que lees.

¿Cómo quiere que me lo crea?
En el colegio sólo te enseñan letras y sílabas. Con la lectura rápida leo el grupo seis o siete palabras de un golpe de vista. Algunos creen que pierdes comprensión, pero la ganas. Utilizando la lectura rápida haces dos saltos por línea. Leo seis libros cuando otro lee uno. En hora y media puedes pasar de leer 200 palabras a leer 700.

¿Cómo?

Abres un fichero de word y sitúas tres palabras en cada línea y enciendes un metrónomo que marque el compás. Cada golpe debe ser una mirada al centro sin centrar demasiado la vista, como si mirases por debajo. Debes ver el grupo completo. Luego amplías el número de palabras y la velocidad del metrónomo y ya está.

¿Y nunca tiene que apuntarse un teléfono cuando se lo dan?
La gente piensa que lo memorizo todo constantemente, pero no, memorizo lo que me interesa. Soy muy despistado. Voy a lo mío y pierdo las cosas como todo el mundo. Pero si no tengo boli para apuntar un teléfono no pasa nada, lo memorizo. O incluso la lista de la compra. Memorizo cuando quiero y porque me gusta, por eso voy a los campeonatos y entreno. Para mi es como un hobby.